Artículo de José
Ballesteros de la Puerta
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Vivir
con metas - Un seguro para ganar en calidad
de vida
Revista Saludiario
Marzo de 2004
El domingo 18 de Enero
Joan Roma se alzó con el preciadísimo
trofeo del Rally entre los Rallys: el “Paris
– Dakar”. Lo que muchos no saben
es que dos meses antes, en Dubai, puso en su
móvil la fecha 18-1-04 y un lema: “Ganaré”
El célebre pensador y escritor
británico W. Somerset Maugham dijo: "Lo
curioso del juego de la vida, es que si le pides
lo mejor, la vida te lo da". Cuidemos en
qué nos enfocamos, pues eso obtendremos.
Según estadísticas realizadas
en los países desarrollados, de un 93
a 97% de la población no tienen metas
concretas por escrito.
Muchas personas al conocer algo así pueden
pensar: "¡qué engreído!".
Y lo que no saben es que al actuar así
puso a trabajar, de manera consciente o inconsciente,
una importantísima ley de éxito:
establecer metas concretas.
Resulta muy curioso la errónea idea
que existe entre una gran mayoría de
gente sobre "lo esclavizante" que
sería vivir con metas concretas. En nuestros
talleres de desarrollo personal y profesional,
lo constato siempre: una inmensa mayoría
de los participantes (de toda edad y condición
social, económica, académica y
profesional) no tienen metas para su vida. Y
es precisamente esta falta de metas en la vida
la que hace que muchas personas pasen por la
vida con más pena que gloria. De hecho,
según muchos psicólogos y psiquiatras,
es la falta de un sentido en la vida la que
lleva, con más facilidad, a la depresión.
Es fácil entender esto. Cuando no se
tiene un objetivo claro en la vida, la pregunta
es clara ¿Y para qué luchar?
Algunas personas me preguntan "Pero José,
¿no es agobiante o esclavizante plantearte
metas para todo en la vida, tanto en el plano
personal como en el profesional?". Esta
es la gran paradoja, realmente cuando nosotros
no nos marcamos nuestras propias metas, estamos,
de manera inconsciente dejando que sean otros
las que nos las marquen.
¿Cómo es esto posible? Me preguntan
muchos. Simple. Pregúntante, les digo,
si te levantas a la hora que quieres o a la
que te marcan otros; si trabajas donde tú
quieres y haces lo que tu quieres, o te lo marcan
otros; si tienes los hijos que quieres o los
que te marcan otros (por vía de los ingresos
que tienes, las posibilidades económicas
y sociales, etc.). Normalmente llegados a este
punto, suelen entender el argumento.
La realidad es que si uno mismo no se marca
sus propias metas, otros lo harán, antes
o después, por uno. Y esto no significa
que la única vía para ser feliz
sea trabajar por cuenta propia, nada de eso.
Lo que significa es que cuando uno tiene claro
y concretado lo que quiere en la vida, uno trabaja
por conseguirlo y, gracias a la ayuda de los
principios de éxito, uno puede incluso
terminar por conseguirlo.
Cuando en los talleres comprendemos y comprobamos
lo bueno de establecer metas concretas tanto
a nivel profesional como personal, mucha gente
nos plantea su incapacidad para hacerlo, creyendo
que es una tarea complicada o que requiere de
estudios tremendamente especializados. La grata
sorpresa es que la tarea de establecer metas
es muy sencilla si seguimos una vía que,
para este objetivo, hemos creado en VESP.
Pero antes de entrar en ella, y teniendo en
cuenta que muchos de nuestros queridos lectores
pueden estar en idéntica situación
que la descrita, entendamos de una vez por todas,
porqué es importantísimo establecerse
metas concretas.
Permíteme, querido lector, que te lo
plantee de la siguiente forma: Imagínate
que tu mejor amigo te dijera de ir de viaje.
¿Cuál sería la primera
pregunta que le harías?
Verdad que sería: ¿A dónde?
Pues bien, de la misma manera que salvo contadas
ocasiones, cuando vamos a realizar un viaje
lo primero que tenemos claro es el destino,
¿Cómo es posible que el viaje
más importante de nuestra vida, que es
nuestra vida misma, no le pongamos un destino
concreto, es decir un objetivo o meta concreta?.
Esta tremenda paradoja es la que viven, lamentablemente,
una enorme cantidad de personas. No es de extrañar
que existan tantas personas desorientadas.
Pero ¿cuáles son los beneficios
de establecer metas concretas? Realmente son
tantos que este pequeño dossier no nos
da para cubrir todo en detalle.
Baste contabilizar tres fundamentales:
-
Aumenta nuestra
probabilidad de alcanzar mejores
resultados en la vida, tanto profesionales,
como personales. Según un
estudio que se hizo en la Universidad
de Harvard en el siglo pasado, los
estudiantes que al finalizar un
master de especialización
habían contestado muy concretamente
a la pregunta de qué querían
hacer en su vida profesional, después
de 25 años habían
alcanzado un éxito profesional
significativamente mucho mayor que
sus otros compañeros de curso
que no fueron tan concretos en su
respuesta.
- Se vive con más felicidad.
Dado que uno tiene claro para qué
está vivo, aprovecha más
la vida y disfruta más de las
circunstancias.
-
Al ser los resultados
mejores, se produce un efecto de
retroalimentación positiva
que lleva a "atraer" más
cosas buenas. El escritor Paulo
Coello lo resume en una preciosa
frase: "cuando un hombre se
enfoca en conseguir algo, todo el
Universo se confabula para ayudarle
a alcanzarlo".
|
Todos sabemos soñar. De hecho soy un
firme creyente de que si Dios nos ha dado la
capacidad de soñar es precisamente porque
podemos hacer esos sueños realidad. Pero
una meta es algo más que un sueño.
Si tenemos estos principios claros estaremos
más cerca de vivir una vida mucho más
feliz: Cuando se sabe hacía donde se
va es muy fácil tener una actitud constructiva.
La diferencia entre un sueño y una meta
estriba en su concreción, su temporalidad
para cumplirse y el establecimiento de un plan
de acción.
O yo me marco mis metas u otros lo harán
por mí. Siempre seré el protagonista
de mi vida, pero a menos que me fije mis propias
metas corro el riesgo que otros sean los guionistas
y directores de mi propia vida.
* Para que sea una meta correcta ha de seguir
la vía RETO en FM, es decir, ha de ser:
Retante. Tiene que suponer un esfuerzo. Y para
evitar que sea inalcanzable e inabarcable hablamos
de FM, es decir, ese reto ha de ser Factible,
lo que significa que debe poder realizarse,
y ha de ser Medible, pues si no lo podemos cuantificar
en cada momento viviríamos en una constante
frustración.
Específica. Ha de estar perfectamente
concretada. Metas borrosas conllevan resultados
borrosos.
Temporal. Ha de estar sujeta a unos plazos de
tiempo concretos. Si al final no se alcanza
la meta en el plazo previsto, se revisará
y se establecerá un nuevo plazo o nuevos
pasos a seguir.
Oportuna. Ha de ser conforme a nuestros principios
éticos, morales o religiosos. Y es aquí
donde muchas personas tienen serios problemas
de planteamiento, al obviar sus principios por
alcanzar algunos objetivos.
Y aplicando la estrategia de pasos cortos para
dividir la meta grande en objetivos más
pequeños y fácilmente alcanzables,
nos será muy fácil ir alcanzando
nuestra gran meta. Conozco a más de un
corredor de maratón y todos me dicen
lo mismo, "si soy capaz de alcanzar la
meta es porque me voy centrando en dar el siguiente
paso, sin pensar en todos los que me quedan,
más bien es, un paso a la vez, y si he
sido capaz de dar uno, ahora doy el siguiente".
Estamos prácticamente al inicio de un
nuevo año. Te deseo amigo lector, que
al finalizar éste puedas decir: "Verdaderamente
este año ha sido el mejor de mi vida
hasta la fecha, y nada comparado con los que
me esperan".
Que este sea un año más, o el
inicio de un camino de felicidad, sólo
depende de uno mismo. Confío que este
pequeño dossier te sirva para afianzar
o iniciar tu camino de éxito en la vida.