| Artículo
de John
de Zulueta
Emparejando elefantes.
El peligro de crecer mediante adquisiciones.
Expansión, Última
Página
10 de febrero de 2004
Todas las empresas buscan la
fórmula mágica para conseguir el
éxito duradero. Esta temporada parece que
la respuesta se encuentra en el emparejamiento
de las corporaciones gigantes, los elefantes de
cada sector. En un acuerdo valorado en torno a
los 46 mil millones de euros, J. P. Morgan Chase
anunció la compra de Bank One para formar
el segundo banco norteamericano. Poco después,
Sanofi-Synthélabo lanzó su oferta
de 48 mil millones por Aventis y así convertirse
en la tercera empresa farmacéutica del
mundo.
En ambos casos, el objetivo
es el de crear un mayor valor para el accionista,
si bien la historia de estas grandes fusiones
es variopinta. Algunas empresas con una cultura
corporativa fuerte, como General Electric y Nestlé,
han integrado sus adquisiciones con éxito
pero otras, como Daimler-Benz con Chrysler, han
resultado desastrosas. En España, los problemas
de la fusión del Banco Bilbao Vizcaya aún
se recuerdan con la intervención de Mariano
Rubio, entonces gobernador del Banco de España,
para nombrar presidente a Emilio Ybarra y así
resolver la lucha interna.
Bill George, ex presidente
y consejero delegado de Medtronic, primer productor
mundial de implantes biomédicos, ha publicado
un pequeño volumen titulado Liderazgo auténtico
(Authentic leadership), con gran aceptación
de la crítica. Aun cuando construyó
Medtronic como fabricante de marcapasos y supo
convertirla en una empresa diversificada a través
de adquisiciones muy acertadas, George advierte
de un peligro frecuente: la utilización
de las adquisiciones como único medio de
crecimiento de las empresas. Después de
todo, Tyco se erigió en favorito de Wall
Street por adquirir empresas en diversos sectores
y pretender ser la siguiente General Electric.
Y, por el contrario, WorldCom,
dirigida por Bernie Ebbers, se apuntó a
la alegría compradora en el mundo de las
telecomunicaciones, igual que en España,
a menor escala, Juan Villalonga en Telefónica.
Le está costando años
a César Alierta superar el daño
de las Endemol, Lycos y licencias de UMTS.
Como regla general, las empresas
deberían gozar de un crecimiento orgánico
propio, que pudiera ser complementado con adquisiciones
estratégicas. Pero la verdadera dificultad
radica en integrar la cultura de la empresa recién
adquirida con la de la compradora.
En algunos casos puede ser
muy positivo incorporar una compañía
joven con una nueva visión, siempre que
los valores corporativos sean similares. Muy a
menudo, en las adquisiciones, los ejecutivos se
centran en discutir el precio de la transacción,
sin atender áreas soft más importantes,
como asuntos clave de personal, obviamente descuidados
en la fusión de BBV. Conforme maduran las
empresas, el crecimiento se ralentiza y los recortes
de costes y las consolidaciones se hacen inevitables.
Tanto J. P. Morgan Chase como Bank One son producto
de fusiones y adquisiciones, al igual que Sanofi-Synthélabo
y Aventis, antes Rhône-Poulenc y Hoechst.
Como apunta Bill Harrison, presidente de J. P.
Morgan Chase, su adquisición resuelve tres
problemas que mantienen en vilo a cualquier CEO:
beneficios trimestrales, mantener esos resultados
y encontrar un sucesor. Sólo el tiempo
dirá si su costosa apuesta es correcta
o si este emparejamiento de dos elefantes gigantes
fracasa en la descendencia.
John de Zulueta, en ULTIMA PAGINA, en EXPANSION,
de 10-02-2004
E-mail de contacto - John.dezulueta@thinkingheads.com
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