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SOBRE LA IMAGINACIÓN
AL PODER
ALGUNOS NOMBRES PARA UNA CONVERSACIÓN:
José María Bermúdez
de Castro (Director de Atapuerca), Pascual
Montañés (Profesor de Estrategia
del IE), Jaime Smith Semprún (experto en
creatividad) y Mario Alonso Puig (cirujano especialista
en habilidades cognitivas), nos aportan su visión:
Pascual
Montañés Duato
Los elementos esenciales para fomentar la creatividad
empresarial son: reconocimiento, incentivo económico,
autonomía y cultura abierta. Reconocimiento
al que innova, incentivo monetario para el que
innova (para que sigua innovando), autonomía
y espacio para poder desarrollar su creatividad,
y cultura empresarial que dé la bienvenida
a las innovaciones. Todos estos elementos son
aplicables a todos los recursos humanos de la
empresa, a todos sus empleados, en todas sus líneas,
producción, aprovisionamiento, servicio
al cliente y administración central. Proponiendo
una solución ante la violencia de género,
una conocida empresa de telecomunicaciones ha
llevado a cabo un proyecto para que la persona
amenazada pueda emitir a través de su móvil
una llamada de auxilio. Este proyecto se le podría
haber ocurrido a cualquier empleado de esa empresa.
Incluso a cualquiera de nosotros. Si ello es así,
hay que poner los mecanismos para que esas ideas
se hagan realidad, y el mejor mecanismo que hay
es la inteligencia política. Con la inteligencia
ideamos proyectos, con la política los
llevamos a cabo. La unión de ambas, inteligencia
y política, poder y creación, innovación
y acción, aseguran la llegada de la imaginación
al poder.
pascual.montanes@thinkingheads.com
Jaime
Smith Semprún
En la industria se ha podido sobrevivir con un
reducido número de personas creativas.
Sobre todo en sus comienzos, cuando hay gente
trabajando en un nuevo producto o concepto. Pero
cuando la empresa se estabiliza y la actividad
cae en la rutina se convierte en queja y cada
vez se oye más que nadie puede tener una
idea nueva y a nadie le importa introducir innovaciones
o mejoras. Y cuando los empleados no sienten que
están haciendo algo positivo, de importancia,
cuando no tienen confianza en sí mismos,
pierden también la confianza en sus líderes
y en el futuro de sus empresas. A gran escala,
el mundo se asemeja a una empresa que ha ignorado
la necesidad de que sus empleados usen su imaginación
y de que son parte de la universal habilidad de
la humanidad para resolver problemas. El mundo
se encuentra en una especie de "apagón",
un fenómeno con el que se encuentra toda
persona creativa que se enfrenta con una situación
que debe resolver: un problema que esté
fuera de su alcance. Sin embargo, la persona entrenada
en resolver problemas de forma creativa reconoce
este "apagón" como lo que es:
Falta de confianza. La creatividad en una empresa
es la savia de la misma, entendiendo por savia
la vitalidad, la energía, la fuerza. ¿Por
qué no se ha aprovechado más esta
circunstancia? Porque la creatividad en el mundo
empresarial español es casi inexistente,
por eso se pagan tantas regalías. Han sido
otros los que han inventado, han innovado, han
descubierto, han utilizado el inmenso caudal de
la inventiva de sus empleados. General Electric,
considerada la empresa número uno a nivel
mundial, fue la primera en tener un departamento
dedicado exclusivamente a la creatividad. ¿A
qué esperamos nosotros?
jaime.smithsemprun@thinkingheads.com
José
María Bermúdez de Castro
El lóbulo frontal es el elemento que nos
distingue de los demás seres vivientes.
Con el lóbulo frontal el ser humano es
capaz de pronosticar, mirar hacia el futuro, motivarse
(y desmotivarse) así como controlar las
emociones. Con él vislumbramos artificial
y virtualmente un desarrollo futuro que todavía
no ha acontecido y en consecuencia planificamos
para contrarrestar o generar esos efectos. Por
eso, el lóbulo frontal regula la creatividad
y las emociones, percibiendo patrones y relaciones
abstractos. Así, se perciben "tendencias",
las cuales señalan el cambio y activan
la imaginación para inventar una respuesta
a ese cambio observado: un nuevo producto o servicio,
una nueva estrategia. Es la herramienta ideal
para adaptarnos al cambio. Fruto de este cambio
evolutivo se desarrollaron diferentes tecnologías
que se conocen como modos técnicos. Recientes
investigaciones explican el desarrollo gradual
del cerebro del homo sapiens en comparación
con otras especies de homínidos. Ese desarrollo,
más largo, más complejo, más
cuidadoso, le permitió al homo sapiens,
a todos nosotros, desarrollar nuestra creatividad,
a diferencia del homo neanderthalensis, una especie
con un tamaño de cerebro superior pero
con menor nivel de desarrollo. En competencia
directa con ellos, perdieron la partida y nosotros
la ganamos. Ahora no está el homo neanderthalensis
y nuestro reto sigue siendo el mismo: emplear
la cabeza para vivir mejor.
josemaria.bermudezdecastro@thinkingheads.com
Mario
Alonso Puig
¿Existe alguna forma de despertar la inteligencia
empresarial? ¿Hay alguna manera de adaptarnos
más eficiente y proactívamente a
las continuas fluctuaciones del entorno? ¿Podríamos
gestionar mejor la incertidumbre? En mi opinión
la respuesta es un sí, pero no un sí
tímido y pequeño, sino un sí
grande y rotundo. Este sí es grande y rotundo,
porque se encuentra anclado sobre principios científicos
sólidos, no del management, sino de la
fisiología humana.
Cuando se han hecho mediciones del nivel de ciertas
hormonas y neurotransmisores en personas que se
sienten abrumadas por el trabajo, personas que
están permanentemente tensas e incluso
angustiadas, se ha visto que las cifras de cortisol,
una hormona producida por las glándulas
suprarrenales, se mantenía permanentemente
alta. Estos niveles permanentemente elevados favorecen
la aparición de cáncer, de múltiples
alteraciones digestivas y la destrucción
de neuronas de la memoria. Tal vez este sea uno
de los factores por los que el cáncer está
apareciendo cada vez con más frecuencia
y de manera más temprana en nuestra sociedad
tan neurotizada. Por otra parte, los niveles de
serotonina y de endorfinas en estas personas sometidas
a estrés permanente se mantenían
bajos. La serotonina está asociada a la
sensación de auto-confianza y las endorfinas
a la de relajación, serenidad, energía
y disfrute. Mediciones contrarias se obtuvieron
en aquellas personas que, a pesar de la presión
del entorno, trabajaban con confianza y con serenidad,
pero a la vez con profunda concentración
y eficiencia. En ellos, los corticoides se mantenían
bajos, pero la noradrenalina y la adrenalina producida
también por las glándulas suprarrenales
se elevaban. También estaban elevadas las
cifras de serotonina y de endorfinas. Como todos
sabemos, la auto-confianza, la energía,
la serenidad y la concentración intensa
pero relajada están muy relacionadas con
la puesta en marcha del pensamiento creativo.
Resistámonos a la tentación de creer
que esos "atletas empresariales" están
mejor dotados que nosotros, que tienen más
talento o que están sometidos a menos presión
porque sería un supuesto alejado de la
realidad. La diferencia entre los que tienen una
química que les permite un máximo
performance bajo presión y los que no la
tienen, depende de la manera en la que han entrenado
ciertas competencias, ciertas habilidades que
todos tenemos pero que pocos expresan.
mario.alonsopuig@thinkingheads.com
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