“El Marketing directo, como toda disciplina
utilizada en el mundo empresarial, debe ser aplicada
de forma sistemática y continua de tal forma
que los resultados que se consigan sean siempre
incrementales.
Por lo tanto, el M.D.debe aplicarse a través
de un proceso que contemple la integración
coherente y optimizada de las diferentes actividades
para obtener la máxima rentabilidad puntual
y valor a largo plazo. Para ello, la mezcla ponderada
de los elementos básicos (BdD, oferta y medio
o canal) debe ser soportada por una estructura organizativa
flexible que responda con eficacia y rentabilidad
a las expectativas de los clientes cuya respuesta
se realiza por oleadas.
Los directivos cuentan con una serie de herramientas
que permiten la predicción clasificada de
la demanda para ajustar los recursos e inventarios
respondiendo a los clientes con la máxima
rentabilidad y enriqueciendo su principal activo,
el del conocimiento y la confianza de sus clientes.”