Juande Ramos ha sido considerado como el entrenador que mejor ha manejado la teoría y la práctica de convertir grupos de atletas en equipos de alto rendimiento que disfruten trabajando juntos pero que, sobre todo, consigan resultados tangibles consecutivamente. Tras su fichaje por el Tottenham Hotspur Football Club se convirtió en el entrenador mejor pagado del mundo. Su gran capacidad de trabajo hizo que en sus primeros meses pudiera convertir un equipo deshecho y desunido en una máquina de precisión llegando incluso a ganar la Carling Cup de 2008. Este logro, impactante de por sí, es incluso más importante si se destaca que el Tottenham no había ganado hasta ese momento ninguna competición en más de veinticinco años.
“Siempre nos explicaba a sus colaboradores el por qué de cada una de las decisiones que tomaba. Me enseñó precisamente a ser justo con el equipo y a valorar al futbolista por su trabajo.” - Juan Ramón López Muñiz, entrenador del Rácing de Santander.
Antes de entrenar a los Spurs Juande Ramos pasó tres años al frente del Sevilla F.C., que coinciden con los años más exitosos de la historia de este club. Durante la temporada 06/07 gana la Supercopa de Europa, la Copa de la UEFA y la Copa del Rey. El 2006 supone un año de reconocimiento para Juande Ramos a nivel personal, ya que es nombrado mejor entrenador del año por la Federación de Asociaciones de Periodistas Deportivos de Andalucía, por la revista Don Balón y por el periódico deportivo de mayor tirada nacional, el MARCA.
La magia de Ramos también funcionó con el Rayo Vallecano, al que dirigió de 1998 a 2001. Durante ese periodo el club madrileño obtuvo sus mayores logros: ascendió a Primera División y se clasificó por primera vez para la Copa de la UEFA gracias a su Fair Play (juego limpio).
Tercer mejor entrenador del mundo del 2006 según la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol.
Como ejemplo de su liderazgo, durante un partido en el que su equipo ganaba 2-0 se dio cuenta de que los jugadores habían levantado el pie del acelerador. Fue entonces cuando tomó una decisión a sabiendas que sería criticado por la prensa y los aficionados: sacó a un jugador sin meter a otro. Quería dejar claro un mensaje: si el equipo no jugaba al máximo esfuerzo, él quitaría jugadores hasta que se vieran superados por los rivales por inferioridad numérica.
Su trato y su profesionalidad también le han granjeado el reconocimiento por parte de sus colegas. El ex-futbolista y entrenador argentino Marcelo Trobbiani dice de Juande que “hoy en día es un ejemplo de entrenador forjado a sí mismo. Nadie le ha regalado nada, ni tan siquiera ha dispuesto de un pasado glorioso de futbolista y por eso tiene mucho más mérito todo lo que consigue. Sin duda, hoy si quieres ser un buen entrenador tienes que aprender de Juande Ramos”.