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Página
personal de
José Antonio
Lasheras
Altamira: la explosión de la
creatividad.


José Antonio Lasheras es el artífice del Museo de Altamira, además de pensador, diseñador, promotor y ejecutor del proyecto.
Es actualmente director del Museo de Altamira y de la titánica obra de reproducción de las cuevas, la Neocueva, que forma parte del propio museo, un espacio específicamente elaborado para combinar la divulgación prehistórica con el rigor académico. Lasheras continúa con su labor de arqueólogo dirigiendo proyectos de investigación prehistórica desde 2003 en los que se está excavando en cuevas vecinas y prevé reiniciar las excavaciones en la cueva de Altamira próximamente. Sus áreas de especialización en conferencias son la creatividad y la tecnología.
Altamira recoge el testigo de la Humanidad durante las primeras épocas del “homo sapiens” (es decir, de nosotros mismos). Es en “homo sapiens” donde surge la explosión de creatividad que da comienzo a nuestra civilización. Inicialmente viviendo en cuevas, desarrollaron un lenguaje plenamente articulado; proyectaron el arte rupestre que se observa en Altamira; la primera joyería y bisutería; útiles y utensilios para la vida diaria; para la caza y la pesca; agujas para coser, etc.
El Museo de Altamira es la respuesta innovadora al problema medio-ambiental de conservación del monumento original y al enorme interés por conocerlo. Su puesta en marcha requirió de la coordinación de todos los estamentos, sociales, económicos y políticos, municipales, autonómicos y estatales, de la empresa pública y la empresa privada. Hoy es visitado anualmente por más de 300.000 personas y es motivo de orgullo de la comunidad autónoma cántabra. Cómo lo hizo y qué secretos guarda en su interior es la gran historia de José Antonio Lasheras, una parte de la historia de Altamira.
El Museo de Altamira, tras cinco años de funcionamiento, es de los más visitados en España (el más visitado de los arqueológicos en términos absolutos en España) y un éxito de público, además de una referencia internacional ineludible en el ámbito de la gestión del patrimonio y de la museística. El edificio es una creación innovadora, con zonas muy luminosas, respetuoso con el medio ambiente circundante y con una estructura acoplada a las necesidades del museo. Fue un proyecto estatal que requirió el apoyo de numerosas instituciones: gobierno central, autonómico, municipal, mundo académico, medios de comunicación y la propia sociedad. Hoy es visitado anualmente por más de 300.000 personas y reconocido internacionalmente, por lo que es motivo de orgullo para el Ministerio de Cultura español y para la comunidad autónoma de Cantabria.

Esta aguja es reproducción de una aguja conservada y expuesta en el Museo de Altamira, hallada en la cueva de El Pendo, de época magdaleniense (entre hace 15.000 y 12.000 años). Se trata de reproducciones exactas en materia, hueso, y dimensiones y a su técnica de producción (con sílex para cortar el hueso y arenisca para el pulido); el hilo es tendón de ciervo, y la piel esa teñida con ocre mineral… (son frágiles y aconsejo no intentar coser piel sin saber hacerlo muy bien).
Los tiempos de Altamira son época de grandes descubrimientos. Hubo entonces avances conceptuales e instrumentales realmente increíbles; son de aquel tiempo las tecnologías de mayor éxito en nuestra Humanidad (la humanidad Sapiens): la costura de precisión, la aguja, el hilo (y el hilado). Llevamos utilizándolas 14.000 años sin apenas cambios, y otras técnicas han durado entre nosotros incluso más milenios. ¿Qué inventos posteriores han estado vigentes durante más tiempo? ¿Qué técnicas han servido a más generaciones de personas? ¡En fin! Invitamos a todo el mundo a descubrir el amanecer del ingenio, de la expresión artística, de la luz que el Ser Humano puede ser capaz de crear si se lo propone.
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