Página
personal de
Luis Fraga
“El Caballero de las Montañas”


“Habíamos superado la máxima de no tener miedo a nada. Pero es en esos momentos cuando uno se convierte en esclavo de su propio tesón”.
“Cuando más opaca es la sombra de la oscuridad, más brilla la luz del ser humano”.
¿Qué lleva a una persona a probar dos caminos aparentemente tan disímiles como la política y la escalada? Sus inicios como montañista se sitúan en 1973 con tan sólo 15 años, y, ya con suficiente experiencia a sus espaldas, decidió comenzar en 1989 su carrera política. Sin duda le fueron útiles sus conocimientos de alemán, inglés, francés e italiano en sus aventuras, entre las que destaca en 1980 la nueva variante que abrió con Reinhard Kart sin cuerda al Nanga Parbat (entre 5.300-5.800 metros a la derecha de la Schell). No obstante, la expedición no pudo coronarse pues su compañero Patrick Bérhault sufrió un edema pulmonar a 7.100 metros. El salvamento de Patrick le supuso el Premio “A La Nobleza Deportiva” (Premio Nacional de Deporte).
Forma parte de la generación de los ochenta que logró sacar a España de la mediocridad en la montaña. Aun nacido en Bilbao, pertenece a la escuela madrileña de montañistas, y entre sus condecoraciones destacan la Gran Cruz al Mérito Civil, la Orden al Mérito de la República Federal de Alemania así como el nombramiento de Gran Oficial de la Orden de O'Higgins de la República de Chile. En 1987 recibió el Premio Nacional de la Asociación Española de La Prensa Deportiva “A La Mejor Gesta” por la nueva ruta en el Everest.
Luis Fraga compensa sobradamente su relativo anonimato en la montaña con sus extraordinarias capacidades narrativas. Lo atestigua su sorprendente e intensa prédica sobre el fallido intento al K2 en 2002, donde las inclemencias meteorológicas y los imprevisibles y continuos aludes impidieron que cualquier expedición lograra alcanzar aquel año la cima.