ENERO
2003
TANTEO Y ALGÚN DESENCUENTRO
"Nos decidimos a hacer el
plan porque necesitábamos financiación",
afirma Daniel
Romero-Abreu, fundador de Thinking Heads junto
a Antonio
G. Sansigre. Tras asesorarse, en dos meses lo
elaboraron y comenzaron a ejecutarlo."Mantuvimos
contactos con varios inversores privados pero no fructificaron".
"Nos recomendaron esperar a poder dar cifras
de facturación", recuerda. En un segundo
intento llegaron a contactar con 22 empresas de capital
riesgo, consiguiendo cerrar tres entrevistas.
SEPTIEMBRE 2003
FLIRTEO Y PRIMEROS CONTACTOS
"Vimos en la firma de inversión
navarra Clave Mayor un posible inversor y decidimos
enviarles por fax un folio con la idea del negocio-una
plataforma de 150 conferenciantes de primer nivel
para el mercado hispano y una comparación de
la evolución de otras empresas similares en
otros mercados",dice Romero-Abreu. A la vez,
gracias a un abogado conocido redactaron una cláusula
de confidencialidad "bastante dura", reconoce,
y un resumen de veinte folios del negocio. “Nos
vimos en un VIPS de Madrid y nos contestó que
la inversión les quedaba un poco pequeña”,
señala. Aún así, siguieron adelante.
OCTUBRE - NOVIEMBRE 2003
MÚLTIPLES CAREOS Y DUE DILLIGENCE
"Necesitamos dos viajes más
a Pamplona hasta afinar cifras con el gerente”,
afirma Romero-Abreu. En la segunda tuvieron una comida
con los dueños de Clave Mayor. Acto seguido
firmaron un acuerdo de exclusividad, por el que se
comprometían a no negociar con ninguna otra
entidad durante un mes." Durante ese tiempo estudiaron
a fondo la compañía. Un día se
presentaron en nuestras oficinas y en nueve horas
revisaron toda nuestra documentación”,
explica. Por las dos partes entraron en juego los
abogados y las gestorías, ya que la due dilligence
consiste en desnudar la empresa ante el inversor,
ofreciendo una foto fija de la situación fiscal,
contable y legal de la empresa. “Detectaron
varios fallos de procedimiento, pero nada más”,
señala.
DICIEMBRE 2003
ACUERDO DE INVERSIÓN, SEGUIMIENTO Y
SALIDA
Una nueva comida con los dueños
de Clave Mayor en Madrid sirvió para atar los
cabos de acuerdo. Acto seguido enviaron un documento
de 38 páginas con todas las condiciones: un
desembolso inicial de 110.000 euros por el 27% del
capital, un segundo desembolso de 100.000 euros más
otro 6% al cabo de un año y 100.000 euros más
por otro 2,4% en 2006. “El cumplimiento de los
plazos está condicionado a una evolución
concreta de las ventas”, señala Romero-Abreu.
El acuerdo pacta un horizonte de desinversión
de entre cuatro y seis años, con un rendimiento
aproximado del 25% anual.
DICIEMBRE 2003 – ENERO
2004
DOS MESES DE TRABAJO EN COMÚN
Los dos socios de Thinking
Heads deben dedicación absoluta a la compañía
y están sometidos a un férreo control
de su nuevo socio financiero. Eso sí, “ahora
tenemos sueldo, aunque no puedo tener ingresos por
otras vías y ya nos han pasado siete nuevos
clientes”, afirman. También reconocen
que han cambiado la forma de gestionar la empresa.