Claves

  • Los desastres naturales en los últimos años han incrementado su impacto financiero tanto para los Estados como para las empresas, en especial aquellas del sector asegurador y reasegurador.
  • Es muy probable que el caso de los países muchos costes no estén registrados. En términos absolutos los países más afectados son Estados Unidos y China, pero en términos relativos los países en desarrollo sufren una carga mayor.
  • Una combinación de estrategias e incentivos públicos y privados pueden impactar la prevención de las pérdidas económicas relacionadas con los desastres naturales.

 

Los meses de agosto y septiembre suelen estar marcados por desastres naturales, e históricamente se pensaría que están limitados al Caribe. Sin embargo, la escala de los desastres en su entorno habitual ha aumentado y su ubicación está tomando rumbos inusuales. España, Portugal e Irlanda, ya empiezan a sufrir estragos de tormentas e inundaciones.

Desastres naturales: vulnerabilidad a huracanes

Los huracanes parecen romper récords recientemente en los desastres naturales.  Los vientos y tormentas causados por el huracán Florence costarán a las aseguradoras entre 1.700 y 4.600 millones de dólares, según estimados de AIR Worldwide, una firma de modelaje financiero, publicados en el Financial Times.

Kery Emanuel afirma en el Washington Post que se empiezan a ver tendencias claras en la observación de huracanes. Katrina fue la tormenta más grande en la historia de Estados Unidos. Sandy alcanzó el diámetro más grande de cualquier huracán registrado en el Atlántico. El tifón Hayan de 2013 (Pacífico del Noroeste) alcanzó la mayor velocidad de vientos de cualquier ciclón tropical en la historia global, récord que sería roto tan sólo dos años después por el huracán Patricia (Pacífico del Noreste). Harvey arrojó más lluvias que cualquier huracán en los Estados Unidos e Irma mantuvo la Categoría 5 por más tiempo que cualquier tormenta en el planeta.

Costes para los países

Según una investigación encargada por la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR) detectó que las pérdidas ocasionadas por eventos climatológicos extremos aumentaron en un 151 % comparando los dos períodos de veinte años 1978-1997 y 1998-2017, con daños valorados en 2.9 billones de dólares americanos.  Es muy posible que estos daños sean una subestimación, debido a que la mayoría de países que experimentan desastres no han registrado pérdidas económicas en relación a ellos.  La investigación resaltó que los países en desarrollo han sido afectados de forma desproporcionada, citando como ejemplo a Dominica, cuyos daños resultantes del huracán María se han estimado en 224 % de su Producto Interno Bruto (PIB) anual.

En una información publicada en Reuters, Ricardo Mena de UNISDR afirma que “hay un incremento significativo de eventos relacionados con el clima, los cuales están creando alrededor del 77 % del total de las pérdidas económicas directas causadas por desastres” El porcentaje restante se atribuye a tsunamis y terremotos, los llamados desastres geofísicos.

Estados Unidos encabeza la lista de países más afectados por desastres naturales con 944 mil millones de dólares, casi el doble que China, mientras que Japón, India y Puerto Rico completaron el top 5.

Costes empresariales

Según publica el Financial Times, las reaseguradoras han calculado el costo de las recientes tormentas, incendios forestales y catástrofes naturales, días antes de conversaciones con los clientes acerca del precio de la cobertura para el año siguiente.

SwissRE, una de las más grandes reaseguradoras del mundo dijo que el impacto financiero de las catástrofes naturales del tercer trimestre de 2018 sería de 1,100 millones de dólares. Los mayores costos se atribuyen al tifón Jebi -que azotó Japón en septiembre y fue el más fuerte tifón en ese país en 25 años- y al huracán Florence, que ocasionó diversos daños en los estados de Carolina del Norte y del Sur en EEUU ese mismo mes. El incendio forestal Carr en California y las tormentas de viento también fueron costosas para el grupo suizo. El grupo basado en Bermuda RenaissanceRe dijo que sufriría un impacto negativo de 155 m de dólares por las catástrofes.

Los estimados de ambos grupos, aún no incluyen al Huracán Michael que arrasó Florida a mitad de octubre.  AIR Worldwide estimó que dicho huracán causaría entre 6 y 10 mil millones de dólares en pérdidas para las aseguradoras, más del doble que Florence.

Las pérdidas de este trimestre año no han sido tan severas como el del mismo período del año pasado (Harvey, Irma y Maria), sin embargo, dichas pérdidas no han hecho que los precios de las pólizas aumenten, lo que la industria ha esperado por muchos años.

¿Cómo minimizar el impacto futuro?

De acuerdo a expertos reunidos en octubre Ginebra con motivo del Día Internacional para la Reducción de Desastres las pérdidas económicas pudieran ser reducidas si el sector público y privado mejoraran su cooperación en estrategias financieras, de seguros y de inversiones. Según la Secretaría General Adjunta de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR), Isabelle Durant Con la adopción del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres y del Acuerdo de Paris, la comunidad internacional ha reforzado su compromiso para combatir estas amenazas seriamente”.

Por otra parte, Rowan Douglas de Willis Towers Watson, una aseguradora global, dijo que el negocio de seguros y reaseguros no se ha venido abajo porque hace 25 años la industria decidió considerar el riego climático como parte del riesgo crediticio.

Otro factor de riesgo que debe manejarse tiene que ver con la cantidad de personas viviendo en casas amenazadas por huracanes. Según un estimado publicado por The Economist, en 2010 vivían tres veces más personas en esas zonas que en 1970, y la tendencia parece continuar. El mismo medio sugiere que los gobiernos tienen un rol que jugar para que los precios e incentivos reflejen correctamente estos riesgos y se prevengan tan altos costes humanos y económicos.